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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Osos locos




Están los que se hacen los locos para pasarla bien.
Después están los verdaderos locos. Esos que son impredecibles. Que son capaces de aplaudir cuando el sol se trepa al cielo, como decía la canción. Que pueden reírse de cualquier cosa sencilla. Que se ríen de pura alegría nomás. Que se ponen lentes oscuros porque se ríen con los ojos, y parece que hay algunas circunstancias en que no está bien visto que los vean reírse.
A veces, soy de los que se hacen.
La mayor parte del tiempo, soy de los verdaderos.
Sin maldad, eso sí.

domingo, 17 de octubre de 2010

Osos y búhos





En realidad, este blog se iba a llamar primariamente de otra forma. Iba a ser ososybúhos.blogspot.com. Por reminiscencias y significancias que tienen que ver con la niñez y la sabiduría. La niñez y la sabiduría están íntimamente ligadas, aunque alguna gente no lo sepa. Los osos son nuestros primeros animalitos preferidos cuando somos chicos, comenzando por los osos de peluche con los que dormimos de bebés, a los que nos abrazamos fuerte, y que tienen una dulzura especial aunque luego en la vida “real” tengan esas garras tremendas y parezcan ser de lo más feroces. Representan entonces esa dualidad de la matrix. Los búhos están relacionados con la sabiduría de la madre tierra, son misteriosos, hábiles en el andar nocturno, oyen muy bien, ven muy bien, hacen sonidos ululantes y más parecen dinosaurios que aves. Son como un compendio del saber ancestral de la naturaleza.

En la compulsa familiar por el nombre, ososybúhos terminó perdiendo porque los temas que van en el blog no son necesariamente dedicados a los niños, y se podría interpretar el nombre como que sí.
De todas formas me parece que van a ir varias imágenes de osos y búhos, ya que vienen muy bien para inspirarnos, para empoderarnos con sus apasionantes características. En lugar de las musas inspiradoras de la poesía, dos por tres van a aparecer los palmípedos y los lechuzones.

Y el que quiera sacar conclusiones erróneas, sea libre de hacerlo a su gusto y libre albedrío. Eso sí, a mí ni mi compliquen comunicándomelo. Toda conclusión correrá por cuenta del lector. Toda similitud con la realidad, será pura coincidencia. Les quedó bien bien claro ? Ah menos mal.